ESTÁ EN MI

 

No saber como actuar no resulta agradable.

Por una parte deseas sonreír, cantar, bailar, vivir;

por otro lado solo tienes ganas de morir.

 

No morir por amor, sino solo morir.

Morir para encontrar aquello que llegará,

morir para estar con lo que se fue ya,

morir para elevarte sobre la mediocridad

que rige en este mundo sin alma.

 

Lo piensas, aunque tú por voluntad, no te irás,

no, eso no, hay que vivir esta vida,

aprender y madurar nuestro ser

y saber aguardar al momento

que venga a por ti rauda como el viento.

 

Aunque no todo es contrario,

existe alguien especial muy cerca de ti

que sabe escucharte, sabe hablarte,

sabe mirarte y mimarte, sabe amarte,

te hace disfrutar, te devuelve la ilusión de vivir.

 

La vida en este cálido planeta azulado,

los amaneceres dorados del corazón,

las noches salpicadas de luces lejanas,

la bravura del viento en el rostro.

Todo es hermoso junto a él.

 

Conmigo estuvo desde el inicio,

continuamos unidos en la lucha con el ser,

con ser luces blancas en un mundo gris,

siendo uno en cada momento,

alimentando esta unión hasta el fin.

 

Es la luz, la vida, la cara, la cruz,

el sentimiento puro con toda su grandeza.

Es a quien jamás podré engañar,

porque su ser reside en mi ser.

Mi alma y sentimientos son su morada.

 

Cuando los cortantes cristales de la vida

destrozan mi corazón y empieza a sangrar,

con una simple mirada suya

se reconstruye y comienza a bailar

volviendo mis ojos a brillar.

 

Es lo más sincero que he sentido jamás

en mi largo tiempo de existencia

porque sí, soy vieja, muy vieja,

he vivido muchas vidas, muchas experiencias,

pero junto a él, mucho queda por recorrer.

 

Sabe lo que pienso, sabe lo que siento,

conoce cada milímetro de mi ser

como si me hubiera creado él.

Tal vez por eso le quiera tanto,

tal vez por eso sea para mí lo que es.

 

Es la luz, la penumbra, la oscuridad;

es el frío, la templanza, el calor;

es la alegría, la pasividad, la tristeza;

es el cariño, la ternura y el amor;

es la fuerza, la vida, la esencia, es ÉL.

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