VENDRÁ 

 

Hay que subir al trono del Imperio Rojo,

pero no para morir,

sino para transformar y fusionar,

pasando de estado material

a estado puramente pensante.

Solo idea, conciencia, luz,

poder... vida, energía.

 

Llevo tiempo escuchando

los sonidos metálicos

de la ciudad sin color,

de luces de Neón

y visiones megalíticas.

 

Ese lugar es tan real

como quien antaño conocí,

como el sistema de 4 soles,

de horizonte acuático,

con vida sencilla,

mentes impenetrables

a la vez que transparentes,

sentimientos sinceros

pero silenciosos.

 

El estruendo de la nada

destaca en medio del torbellino;

las rupturas "moronciales"

se superponen a la monotonía

de la vida existencial;

los cambios equinocciales

recuerdan lo que ha sido, es y será.

La realidad como tal,

no aquello que podemos ver,

sino lo que verdaderamente ES.

 

Por esto, las creaciones metálicas,

de sonidos amablemente cariñosos,

de sentimientos sabidos

pero en pocas ocasiones expresados,

son la variedad más próxima

a la realidad latente,

a pesar de ser comprendida

solo por determinados seres.

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